A nadie le gusta limpiar, y no pasa nada. Sin embargo, la limpieza es una obligación, así que no podemos evitarla. También hay que saber que limpiar no solo sirve para mantener la casa en orden, sino también (y no debemos olvidarlo) para cuidar los muebles que tenemos. No siempre lo conseguimos y, a pesar de nuestros esfuerzos, los muebles se estropean. Casi siempre es el resultado de un trabajo mal hecho. ¿Cómo limpiar y cuidar los muebles para que no se dañen? ¿Qué pasos hay que seguir?
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Ante todo – el producto de limpieza
Lo primero en lo que hay que fijarse, y es la prioridad número uno, es elegir un producto de limpieza de buena calidad adecuado para nuestros muebles. Y es que los muebles de madera no se limpian igual que, por ejemplo, los muebles de salón de tablero MDF. En el primer caso, es imprescindible hacerse con un limpiador específico para muebles de madera, que los protegerá, entre otras cosas, de absorber demasiada humedad. Puede que el uso de un producto inadecuado no se note tras una o dos aplicaciones, pero a largo plazo, sí. Utilizar un limpiador inadecuado es la causa más frecuente del deterioro de los muebles. Sin embargo, no es la única. ¿Qué más influye?
No todos los paños sirven
Otra cuestión que hay que tener en cuenta para cuidar bien los muebles es qué tipo de paños o esponjas utilizamos. Este detalle, aparentemente insignificante, puede resultar muy importante para los resultados a largo plazo. En realidad, necesitamos dos tipos de paños: uno para la limpieza «en seco» y otro para la limpieza «en húmedo». El paño para limpiar en seco debería ser, a ser posible, de algodón y liso. Para la limpieza en húmedo, lo mejor es que sea algo más esponjoso: aquí funcionan muy bien los paños universales de tejido especial. Esta solución será ideal sea cual sea el material de tus muebles.
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¿Y qué pasa con la tapicería?
Sin embargo, hay que recordar que los muebles de madera o de MDF no serán los únicos elementos importantes de nuestro interior. Los sofás y los sillones también lo son y, como sabemos, en un 99 % están tapizados. Por eso, su limpieza también es completamente distinta. Pero hay algo que no cambia: la forma de limpiar los muebles tapizados también debe adaptarse al material del que están hechos. Lo ideal, por supuesto, es hacerse con productos de limpieza específicos para muebles tapizados; en el mercado hay bastantes. Sin embargo, a veces no es necesario comprar productos especiales para limpiar sillones o puffs. Cuando se trata de puffs saco, la limpieza es mucho más sencilla.
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¿Cómo limpiar los puffs saco y otros puffs?
Mientras que la limpieza de los muebles tapizados clásicos puede parecer algo complicada, en el caso de los puffs y los sillones puff es sumamente sencilla. Para empezar, la mayoría de los puffs saco y sillones puff tienen dos fundas: una exterior y otra interior. Esta solución ha permitido introducir el sistema easy-clean. En muchos modelos, el tejido de la funda exterior es resistente al agua. Gracias a ello, no pasa nada aunque se derrame zumo, café o vino sobre el mueble: basta con un paño seco universal y el problema está resuelto. Pero si, por ejemplo, tu hijo ha pintado la funda con un bolígrafo, un rotulador o incluso con ceras, hay que quitar la funda exterior y lavarla. Antes, eso sí, lee atentamente las instrucciones de lavado de este tipo de fundas, porque el proceso no siempre es el mismo. Precisamente porque la mayoría de los puffs saco y sillones puff tienen dos fundas, mantenerlos limpios es casi tan sencillo como en el caso de los muebles de madera o de tablero MDF.